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Resolución, resiliencia, redención y alegría La travesía de Danielle Adlam

Resolución, resiliencia, redención y alegría La travesía de Danielle Adlam

En ACN, todos los meses son un buen mes para celebrar a las mujeres. En abril, continuaremos con el impulso del Mes de la Mujer reconociendo a más mujeres IBO y contando sus historias de empoderamiento.

 

Danielle Adlam ya tenía más que trabajo suficiente cuando le presentaron ACN. Acababa de terminar su maestría en gestión de ingeniería y era madre soltera que trabajaba a tiempo completo, pero buscaba un ingreso adicional y más tiempo con su hijo. Por esa razón, manejó casi una hora para echarle un vistazo a la oportunidad. Motivada por el presentador, se unió a ACN y comenzó una travesía en que la confianza, el liderazgo y la calidad de tiempo con su hijo se complementaron con su trayectoria profesional.

 

Un punto decisivo

Al igual que muchos otros, Danielle tuvo un momento decisivo cuando el camino frente a ella se abrió y le quedó claro lo que tenía que hacer para alcanzar sus metas. “El punto decisivo para mí fue cuando fui a un evento internacional en Anaheim, California”, cuenta Danielle. “Allí fue donde escuché las historias de éxito y me di cuenta de la oportunidad tan grande que tenía. Tomé la decisión de triunfar”.

En cada evento, ACN trae al escenario a distintos IBO que han alcanzado nuevos rangos para que cuenten su historia; es aquí donde los retos y epifanías personales, la responsabilidad con el negocio y el llamado al liderazgo se convierten en testamento claro de la resolución y fe de cada persona en el negocio. En el escenario, personas de todo tipo de trayectoria de vida, de todas las edades, colores y profesiones expresan gratitud y describen cómo ACN ha impactado sus vidas. El evento en Anaheim fue importante para Danielle porque en aquel momento se enfrentaba al escepticismo de sus familiares y amigos, quienes creían saber lo que era mejor para ella y su hijo.

“Estaba esforzándome por edificar mi negocio y, al mismo tiempo, lidiando con la negatividad de algunos de mis familiares más cercanos. Menospreciaban la oportunidad y se negaban a apoyarme y a hacerse clientes. En aquellos momentos, estaba saliendo con alguien que entró durante una de mis presentaciones y gritó: ‘¡Deja de robarle el dinero a la gente!’ ¡Imagínate! Pero comoquiera opté por superarme y seguir adelante. Quienes mucho reciben, mucho deben. La cultura de ACN me mantuvo centrada y me dio empuje”.

Resolución, resiliencia, redención... y alegría
Danielle redobló esfuerzos en ACN y puso manos a la obra para alcanzar hitos importantes. Con ACN, cada rango le presentó otro nivel de compromiso para ella, su hijo y sus metas.

“Me levantaba a las 5 de la mañana para irme a trabajar y después del trabajo me apresuraba para llegar a Pennsylvania a presentar, y después me iba y llegaba a casa a la medianoche y lo volvía a hacer todo de nuevo el siguiente día”, dice. “En el camino uno entiende lo que es la fortaleza mental, y lo que tiene la mayoría de los líderes y lo que son capaces de hacer para llegar al próximo nivel. Sabía que era mi responsabilidad compartir la oportunidad que estaba marcando una diferencia importantísima en mí y en mi familia”.

 

En el camino, Danielle también conoció a James Adlam y se casó con él; de la mano con él, ascendió a Senior Vice President y pasó a formar parte del Círculo de Campeones. A través de la lente de ACN, Danielle se dio cuenta de que la oportunidad se presenta de la misma forma para todo el mundo, y de que las mujeres pueden usarla como plataforma para un crecimiento personal y profesional significativo.

“Mis estudios son en ingeniería, un campo en el que los hombres ascienden predominantemente sobre las mujeres”, comenta. “En ACN, el ascenso no es subjetivo. Una computadora te asciende y no juzga tu etnia o tu sexo. Hay total igualdad. Las mujeres deben ver esto como una oportunidad en que no tienen ninguna restricción. Hay aparatos que permiten medir el corazón de la mujer, pero uno nunca podría medir el poder y espíritu de su corazón. Las mujeres tenemos la capacidad de hacer muchas cosas a la vez. Podemos criar una familia, poner comida en la mesa, ser empresarias y educar a nuestros hijos en casa, y mucho más”.

 

Danielle encontró su lugar en ACN, pero no sin mucho arduo trabajo, resiliencia y perspectiva. Hoy es capaz de guiar y ser mentora de otras mujeres que sueñan con lo que ACN puede hacer por ellas al liderar con su ejemplo.

“Cuando uno verdaderamente cree en algo, uno debe buscar ser excelente en ello”, dice Danielle. “Estamos ayudando a dar alimento a niños. Estamos ayudando a las personas a aumentar su ingreso, y estamos ayudando a las personas a cambiar su vida. Cuando la gente verdaderamente entiende eso, no debe sentir culpa alguna por alcanzar la grandeza”.


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